PSICOFONÍAS: UN FENÓMENO VERDADERO

Escribir un artículo sobre el fenómeno psicofónico es, a menudo, escribir sobre más de lo mismo. Su posible procedencia es -y seguirá siendo- un misterio que a menos que se involucre la comunidad científica en el tema, no veremos algo de luz y nos moveremos siempre en los mismos parámetros viciados.

Por: Juan Félix Palma

Hoy tan sólo un puñado de aficionados al fenómeno que con su empeño, ilusión y coste propio, realizan una labor de investigación y divulgación enfrentados casi a diario con la opinión de los que niegan por sistema la veracidad del mismo.

Es una tarea titánica, llena de fracasos, falsas alarmas y, a menudo, desesperante, la de quien se pasa horas detrás de unos auriculares o dejándose la vista en múltiples sesiones de análisis ante programas de audio para desentrañar el significado exacto de la frase, que se esconde tras una de sus grabaciones, con la esperanza de lograr una pista técnica que le posibilite una comunicación estable entre él y las voces.

Por otro lado, es necesaria y de vital importancia la implicación de estamentos científicos y universitarios que aporten medios, recursos y reconocimiento, ya que –al margen de que no todas las psicofonías son auténticas- nos encontramos ante un fenómeno real.

Es cierto, por otra parte, que los ruidos que a veces se producen en la práctica de estas técnicas pueden ser confundidos con fonemas. Sin embargo, quien está ya curtido en estas lides tiene sus métodos para evitar estas falsas parafonías, que tanto alimentan a los detractores de esta rama de la ciencia y de la que tantos viven; unos porque alguien tiene que hacer de enlace ante la demanda de quienes quieren saber más sobre el fenómeno y se implican publicando sus trabajos y, otros, porque medran a costa de estos últimos desplegando su cola de científico frustrado en aras de la verdad absoluta y obsoleta, animados por el único propósito de alzarse como la voz del defensor del “pardillo”, mientras crean webs que no persiguen otra cosa que lucrarse en su afán de amontonar cadáveres de investigadores y divulgadotes de lo inexplicado; toda una labor que con un poco de suerte les llevará al puerto que ellos persiguen EL DORADO de FREAKYLANDIA TV.

Sarcasmos aparte, lo que de verdad interesa al que comienza a sentir el gusanillo de la inquietud hacia este fenómeno, es la información. Por eso, lo menos que hemos de ofrecerle es, ante todo, la más absoluta de las verdades con transparencia y rigor quitándole ese halo de “misterio de ultratumba”, de cementerios y de casas encantadas que alimenten su morbo. Sí, es cierto que en estos lugares también se recogen parafonías. Pero, ¿dónde no?

Hemos de ser más ratas de laboratorio que Indiana Jones de lo desconocido.. ser humildes y compartir nuestros avances si los hay .. saber rectificar cuando nos equivocamos y facilitarle al nuevo investigador las herramientas que tenemos a nuestra disposición para analizar los archivos de audio y ante todo animarlo a investigar por su cuenta que es el mayor éxito que podremos poseer .Si le enfocamos la investigación como algo al margen de las creencias que cada uno pueda tener .. libre de cadenas e ideas preconcebidas ya habremos hecho mucho por este fenómeno de momento es todo lo que podemos hacer mientras que no despierten algunas conciencias. Tenemos la obligación los que amamos esta labor de decir y hacer las cosas claras al margen de los que venden sesiones de miedo, asesorar e informar al que llega con ganas y allanarle el camino, quizás el sea quien algún día nos de la solución a este gran enigma que podría tener consecuencias históricas para el saber humano  lo demás es echar piedras sobre nuestro propio tejado y poner rumbo a ninguna parte.

    Este artículo ha sido publicado con el permiso expreso de su autor.

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