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RELATO DE UN FURTIVO PECULIAR...
Fue en el transcurso del año 1995 en Ibiza, alquilamos por un par de años una casa en la bahía de San Antonio, en Ports des Torrents, una autentica casa Ibicenca con sus terrenos en desniveles, sus arcos, en pleno bosque de pinos y con vistas, en fin un sueño de casa… Nos instalamos felizmente con los niños y nos integramos en la vida de la Isla. Habían unos libros que se dejo el propietario, libros extraños con relatos peculiares sobre la magia de la isla y sus seres…. Todo iba muy bien, fueron los mejores años de nuestras vidas, los de mi Esposa, mis hijos y yo… Un buen día volvimos a casa y nos encontramos todo revuelto, el típico robo, pues acabamos de llegar, éramos considerado como Turistas (aunque no fuera el caso) y habían entrado a robarnos y punto. Lo curioso, aparte de haber desaparecido el dinero y unas perlas, era que al pie de la chimenea, habían como varios pequeños montículos de ceniza, pero me refiero a la parte de fuera como a cincuenta centímetros de la chimenea. Al cabo de unos días otra vez, mismo guión! Esta vez reaccionamos, hablamos con la Policía Local y nos comentaron los vecinos que estaba claro ya que mucha gente había estado en posesión de las llaves. Sin perder mas tiempo cambiamos todas las cerraduras, todas eran 6 cerraduras… Bueno una vez tranquilos seguimos con nuestro sueño de vida en la Isla Blanca … A los pocos días que sorpresa; otra vez con el robo, otra vez perlas y dinero, pero que curioso no querían el oro, las joyas de oro estaban tiradas por el suelo, tal vez sorprenderíamos al ladrón y se le cayeron al huir? Bueno pero la pregunta de mas prioridad era; como había entrado el ladrón? Con cerraduras nuevas y sin efracción? Lo racional nos obligaba a pensar que nos habíamos dejado una ventana abierta, ya que la de la cocina estaba abierta, bueno vale dijimos, a partir de ahora verificaremos las ventanas antes de salir y fue lo que hicimos. Pues no había manera, día si día no, entraban! Pensamos entonces en sacar las manillas de las ventanas y así para abrir y cerrar tendríamos que prestar mas atención y con tal de empujar la ventana cada vez que saliéramos, no habría duda y fue lo que hicimos. Ya vivíamos tranquilos y podíamos dejar las cosas sin temer Aunque cueste creerlo viéndolo, a los pocos días, otra vez con ventanas sin manillas y la ventana de la cocina totalmente abierta de par en par , que conste que era la que mas se verificaba! Nos volvíamos locos, no encontrábamos una explicación racional, lo que nos decía la gente: “os habéis vuelto a dejar las ventanas abiertas”, pues claro que no, la ventana de la cocina ya no se habría para nada y siempre era esta misma. Nos acostumbrabamos a tener visitas en nuestra ausencia y a ver montoncitos de ceniza al lado de la chimenea, los vasos y toda la cristalería desplazada y puesta en fila india y las monedas de colección revueltas. Lo que no nos gustaba era que podían entran sin efracción. Sondeamos el suelo las paredes, buscando una entrada misteriosa, pero nada y además si pueden entrar por algún sitio, porque no salen por el mismo? nos preguntábamos Una mañana de aquellas con carácter primaveral, con mucho sol, muchos colores y muchos olores como el del algarrobo, nos paseábamos por la necrópolis de Puig des Molins, atraídos por unos ladridos, entramos en una tienda de piensos. A nuestros pies una caja con unos Podencos cachorros, uno de ellos era precioso, le llamamos Spoek ( Keops al revés), lo integramos en la casa y empezó a crecer. Como era pequeño, cuando nos íbamos lo dejábamos en la casa. A la vuelta, la casa parecía un campo de batalla y eso que el animal era cachorro! Que pasaba en nuestra ausencia? Y con quien se peleaba el cachorro? No era el revuelto de un cachorro aburrido, todo había volado, hasta los objetos en altura sobre estanterías de obra!!! Un día llegamos y sobre la barra de la cocina, la cual era de madera, vimos claramente dibujada una pata de tres garras y nos reímos, pensábamos que nos querían gastar una broma o asustar, estaba claro que no era la del pero ya que este no legaba y la huella era más grande que la de un perro adulto. Conforme crecía Spock, las visitas eran cada vez menos frecuentes y cuando la había, nos dimos cuenta que usaban las puertas inferiores de la casa para detener el perro, la cuestión seguía entera: por donde entraban? Solo quedaba el conducto de la chimenea, de estos estrechitos como mucho de 30 x 20cms y con 5 metros de caída, pensamos que no era viable… La lectura de los libros de la biblioteca de casa no arreglaba nada, mas bien lo empeoraba. El diccionario de secretos de Ibiza, Le Palais paysan (el Palau Pagès) y otros nos hacían imaginar que estábamos rodeados por las mil fuerzas del bien y del mal entrelazadas, a veces dormíamos muy mal. El Podenco iba creciendo y asegurándonos la paz espiritual y física, Spoeck era no solo el Amo de la casa y de su jardín, sino de todo “Can Pere Serra” y sus lejanías, era el guardián que necesitábamos, aunque en aquel momento no lo supiéramos, el inspiraba algo muy dulce y muy bueno… Un día…un buen día… un buen día de prisas al salir, me deje la cartera por olvido sobre la barra de la cocina, estaba llena de billetes de banco, creo que aquel día tenia que pagar el alquiler por tanto habría una cien mil Pesetas o tal vez mas… Cuando habíamos recorrido un kilómetro, me di cuenta. Di media vuelta rápidamente, pensando ya en el robo y llegue a casa en un tiempo “record”. Al llegar delante de la casa, a unos veinte metros, mi esposa empezó a gritar y salto del coche sin estar parado gritando “te he visto”. Inmovilice el coche y di la vuelta por la otra parte para cortarles el paso! No había nadie! Fui asía mi esposa y le pregunte como eran y se puso a llorar. Se recupero y le costaba hablar. Yo oía de su boca palabras como: piernas colgantes, alas de mariposa, cuerpo gris/negro y vuelo. No entendía nada… se tranquilizo y me relato que cuando llegábamos vio a un pájaro con piernas humanas y alas, de unos 70cms o algo mas de verticalidad, por los mismos de anchura. Tras un análisis y haber recuperado mi cartera intacta, empecé a entender lo de la única entrada, la de la chimenea, la de los los montoncitos de ceniza (aunque esto no del todo), la de la barra con las garras y lo del revuelo interior con estanterías incluidas, aquel ladrón volaba…. Claro que para salir, no podían hacerlo por el mismo conducto que a la entrada, no se puede coger vuelo en un conducto, mas y según me relata mi esposa, estas alas no eran de las que baten para propulsarse, sino de las de hadas en forma de alas de mariposa, de las que se usan como una vela de barco, se orientan y el aire hace el resto y reteiro que por este motivo ella tuvo mucho tiempo para verlo y analizarlo, pues se desplazan muy lentamente… Saque todos los libros y empecé a buscar. En muy poco tiempo encontré, se lo enseñe a mi esposa y me dijo que era esto…es decir un barruguet! Existen!! Una forma de vida parecida al humano y por si fuera poco inteligente!!! No me pregunten el porque, yo averigüe que los amaestran algunas payesas, que son seres bromistas, serviciales cuando son devotos, que hay que darles siempre faena… Esto lo explican mejor algunos escritores de Ibiza, lo que se es que nadie los ha visto o dicen no haberlos visto nunca. Después Spoeck el Podenco creció, se hizo el amo de aquellas tierras, nos protegía kilómetros a la redonda, venia a vernos de vez en cuando para saludarnos, hasta que un día se fue y nunca mas volvió, sigo comunicandome con el, pero de otra manera, desde el mas allá y siempre me dice lo mismo; “no te preocupes de nada” y sobre todo vuelve tarde, pero vuelve a Ibiza, Amigo de mi Alma…
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